
Buscando alguna película para arriendo, me pille con la nueva del gordo Moore, el mismo que trato de que los ciudadanos norteamericanos no votaran por Bush tras su documental sobre el 11 del Septiembre, sin lograr su objetivo, está vez continua con su tono de denuncia, si bien no soy seguidor de este personaje lo expuesto conmueve por lo inaudito de los casos expuestos referente a la salud publica en EEUU, que irónicamente esta dos puestos debajo de Chile como cuentan en la película. Pero tal como en Chile el tema de la salud pasa por el bolsillo, quién no posee los medios puede morir o perder más de algo en el intento, el caso es que los grandes beneficiarios no es la gente sino las grandes empresas aseguradoras de la salud, que se hacen millonarias a costa de la vida de quiénes muchas veces no sanaran jamás, transformando esto en un circulo vicioso, donde deciden por uno lo que es correcto o no.
Siguiendo con lo expuesto, los países con mejor salud son aquellos que han asumido completamente la misión de ayudar a la gente sin importar la brecha entre ricos y pobres, asumiendo el gasto como un común denominador, en el caso de Cuba es parte de un régimen que ha optado por un bienestar social, en otros casos como Francia donde es gratis, se entiende que por el nivel de vida bastante alto debe haber algún beneficio, lo que sucede en Inglaterra también, todo país que se jacte de desarrollo debería priorizar el bienestar del ciudadano sin importar el costo, pero en la mayoría de los casos no es así y uno debe asumir por completo ello, sin previsión uno esta prácticamente en la tumba, ya que fuera del sistema no cuentas, debes jugar el juego de la vida y la muerte que el sistema imperante expone.
El tema da para largo, lo que no me explico es porque una película de este calibre no llego a los cines y a boca de todos donde debería estar, para poder emitir un debate publico de lo que es la sociedad hoy en día, como decía Moore, esta es una sociedad del yo, no del nosotros, no pensamos en el de al lado solo nos asumimos en nuestro egoísmo y de ahí no salimos, pero no podemos permitir que otros decidan si viviremos o moriremos solo por el hecho de ahorrarle unos pocos pesos a la institución, estamos hablando de una vida humana al fin y al cabo.