lunes, febrero 05, 2007

Violeta Parra

















Hoy se cumplen 40 años de su muerte, se suicido a la edad de 49 años por una depresión severa.

Su legado está más vivo que nunca, su música ha sido y será influencia para muchos músicos, su nombre un estandarte que todos deberíamos estar orgullosos de llevar. Fue la precursora de la Nueva Canción Chilena en 1960.

Ahora voy nombrar alguna gente que ha mantenido viva su obra:

*La Familia Parra, quiénes han fomentado el trabajo de violeta hasta el día de hoy.

*Mercedes Sosa, artista Argentina quién a lo largo de su carrera ha llevado la música de Violeta Parra a todos los rincones del mundo.

*Los Jaivas grabaron un disco titulado “Obras de Violeta Parra (1984)”, donde interpretaban canciones tales como: Run Run Se Fue Pa'l Norte, El Guillatún y Violeta Ausente. Canciones que hasta hoy integran sus giras.

*Los Petinellis grabaron el tema “Y Arriba Quemando el Sol”(2001), para el disco tributo “Después de Vivir un Siglo”. Versión que fue muy popular ese año en las radios.

*Después de Vivir un Siglo (2001), es un disco tributo de bandas de rock chileno, con artistas tales como: Los Miserables, Los Pettinellis, Los Bunkers, Chancho en Piedra, Javiera y Ángel Parra.

*Los Bunkers que integraron el tributo de Violeta Parra, grabaron su versión para el tema “La Exiliada del Sur”(2004), para el disco “La Culpa”. Que tuvo gran difusión.

Y no puedo dejar fuera a los cantantes populares y callejeros que llevan la música de violeta a todos los rincones de la ciudad, y algunos al mundo.

Para cerrar el post, es bueno que existan medios alternativos como el blog para hablar de la obra de un artista chilena, no siempre se dan las instancias en otros medios para hacerlo. Hoy estoy conectado a la Blogatón de Violeta Parra

12 comentarios:

PatoAparato2007 dijo...

grande violeta¡¡¡¡
La artista chile mas grande de todo los tiempo.
ha sido fuente de inspracion para muchos chilenos.
que su legado nunca morira

VerónicaBas dijo...

Me alegro Simon de que te hayas sumado.

Lo que han hecho estos artitas ayuda a la permanencia de Violeta en nuestra memoria... por suerte, ya que tangencialmente no hemos hecho suficiente.

Saludos!!

Pelaokuranyi dijo...

Don Simon, Violeta marco una generacion que sigue hasta el dia de hoy, ojala que se mantenga viva en la memoria colectiva.

Lechuguita dijo...

Muy bien por lo de la blogatón...

Mi relación co ella y su musica es mas reciente, pero sin duda que deslumbra...

Otra mujer que debe estar en mi radio.blog

Saludos!!!!!!!

Simon Mazzet dijo...

Se pueden decir muchas cosas de Violeta Parra, guste o no, es uno de nuestros iconos culturales, tanto fuera como dentro de chile.

Simon Mazzet dijo...

Algunos extractos de su biografía:


Nacida el 4 de octubre de 1917 en la ciudad de San Carlos, VIII región, hija de un profesor primario y de música, Nicanor Parra Parra y de una autentica campesina, clarisa Sandoval Navarrete. Violeta Parra desde los doce años comenzó a escribir sus primeros versos que reflejan una infancia difícil junto a sus nueve hermanos, quienes con campechana humildad, muy pronto también destacarían de diversa forma en variadas disciplinas del arte popular y docto.

Errante y obviando los consejos de su hermano y con el propósito de obtener sus ingresos, se dedica al canto en la nocturna farándula de los arrabales santiaguinos, donde enriquece su conciencia al ver tanta bajeza humana. En 1937 conoce a Luis Cereceda, empleado ferroviario, con quien contrae matrimonio y de donde nacen sus dos primeros hijos, Isabel y Angel. Esta unión se mantiene en forma precaria hasta 1948, año en que definitivamente se separan y continúa su tarea de recoleccionar canciones antiguas de Chile. Al año siguiente vuelve a casarse

La década de los años cincuenta la sorprende realizando labores de recopilación en diversos barrios de Santiago y a lo largo de todo el país. Gracias a su trabajo, en Puente Alto se reúne con poetas populares como Isaias Angulo, Gabriel Soto, Agustín Rebolledo, Emilio Lobos y Antonio Suarez. En Barrancas conoce a Guillermo Reyes y Rosa Lorca… Berta Gajardo en Maule, Mercedes Guzmán, en San Bernardo, Lastenia Cortés en Curacavi, Eduviges Candia en San Carlos y Francisca Martínez en Rosario. Todos de larga sabiduría que le enseñan antiguos repertorios de una música que ya comenzaba a perderse o desvirtuarse.

En 1954 obtiene el premio Caupolican, concedido a la folklorista del año, que la lleva luego al festival de la juventud en Polonia. Peregrina por varios países con agudas dificultades e incomprensiones, para fijar luego residencia en Francia que se resiste a su guitarra con el canto de luces y sombras de Latinoamérica.
Después de largos y sacrificados esfuerzos consigue vencer la natural apatía francesa que la escucha, la aprueba y la aplaude, grabando allí sus primeros discos con un éxito jamás logrado por chileno alguno.

Los años 60 son críticos y decisivos. En Europa irrumpen múltiples convulsiones estudiantiles y sociales, a las que no escapa Latinoamérica. Su canto se rodea de compromiso contra la injusticia social que la rodea y a las duras vivencias de las que han sido testigo a lo largo de su existencia.
Violeta se adelanta a su época y con su guitarra denuncia y condena. Su forma de canto es una cantera desde donde empieza a quedar atrás la temática paisajista que hasta entonces nuestro folklore tenía. Se empiezan a decir coas, la gente joven comienza a identificarse y a atreverse a contar y cantar sus vivencias y anhelos, Surgen las voces de Patricio Manns y Víctor Jara. Fue la precursora que impulsó a muchos artistas a crear conciencia en nuestros propios valores y sus canciones son obras que van más allá del tiempo y las fronteras.

En 1964 el Museo del Louvre, se abre por primera vez para una artista latinoamericana y para sus escultoras de alambre, pinturas, tejidos y arpilleras en las que demuestra que de la tradición era posible extraer un material de trabajo más. Su vida y la expresión de su canto es comparable sólo con Edith Piaf, el recordado gorrión parisino, con la que se puede hacer un paralelo artístico y emocional.

En 1966 emprende viaje a Bolivia, donde canta con Gilbert Favre, regresando juntos al poco tiempo. Compone sus últimas canciones que graba en un long-play con sus hijos y el músico uruguayo Alberto Zapicán.
A los cincuenta años, el 5 de febrero de 1967, incomprendida por el público chileno e incapaz de resolver sus problemas afectivos que la atormentaron toda una vida, de un disparo pone fin a su existencia en la Carpa de la Reina.

Simon Mazzet dijo...

No solo se destacaba en lo musical, también en la plástica, esperemos que esas obras sean expuestas en chile pronto. Escuche que están siendo restauradas.

Mevlana_Neófita dijo...

Bueno, si se animan a hacer algo por lo del árbol me dicen, yo tengo semillitas.


saludos

Dr. Flaco dijo...

nunca he sido muy influenciado por violeta parra, pero si me gustan mucho los tributos que le han exo...

como dicen, es too un icono cultural en chile y el extranjero... igual me da un poco de lata que siendo chileno no se mucho de ella...


viva chile, viva violeta parra!

K-tron dijo...

Grande Violeta!!!

Simon Mazzet dijo...

Mañana se viene el post de las heroínas del cine.

anais_22 dijo...

Hola!

Fue extraño...hoy tuve como un violetazo por así decirlo.
Coloqué el cd que una amiga me regaló con el concierto del Víctor Jara Sinfónico transmitido por la R&P. Estaba en eso, cuando me acordé de Violeta, y me pregunté porqué será tan importante en nuestra música nacional, en nuestro folklor. Fue así como concluí que sus versos tienen una belleza especial que han plasmado nuestros paisajes y nuestras costumbres en un lenguaje universal y a la vez poético, que fue una visionaria para su época y una creadora innata...es como nuestra Einstein de la música chilena!! Es fascinante ver impresa su historia en el subconciente colectivo apareciendo en un libro de Isabel Allende (ya no recuerdo exactamente cuál) o al escuchar sus letras desde la infancia en el colegio, e incluso visitar y conocer muchos de los lugares que se mencionan en La Exiliada del Sur, por ejemplo.
Una peregrina que quizá no encontró un lugar en este mundo, y decidió irse al de los versos.

Saludos, y gracias por sus visitas.