domingo, agosto 19, 2007

El progreso no perdona

















Hace más de un mes viene funcionando un supermercado a unas pocas cuadras de donde vivo, y ha sido un gran cambio para los vecinos, ya que no deben recorrer grandes distancias como antes para abastecerse. Quizás algunos pequeños almacenes deberán cerrar a raíz de ello, ya que no podrán competir con la oferta.

Por el sector también florecen edificios como si de hongos se trataran, atrás queda ya el concepto de barrio como lo era antes, el progreso poco a poco va carcomiendo y redefiniendo todo a su alrededor.

Santiago ahora esta plagado de construcciones, todo para cumplir con la fuerte demanda de viviendas, aunque ya es un poco exagerado, aun seguimos viviendo en una sociedad desigual en lo que a nivel de vida se trata, vivir en la capital no es barato, hace poco subió el precio de verduras y del pan, las economías exteriores están con fuertes caídas, en definitiva no hay sueldo ético que aguante.

8 comentarios:

El Simon Mazzet dijo...

No me molesta el progreso si este respetara los monumentos o arquitecturas clásicas, pero se tienden a romper y ser contaminadas por otras menos agraciadas, o definitivamente desafortunadas.

VerónicaBas dijo...

Es innevitable, porque a todos nos gusta que el supermercado quede cerca o que hayan mas servicios de atención, eso porque cuando el numero de habitantes aumenta llegan tambien bancos y lugares de pago.

Todo tiene un precio, si queremos progreso tenemos que entregar algo a cambio de eos, es dificil decidir con que lado uno se queda, si con el avance o con el que tiene irse para que ese avance llegue.

Saludos!

carlosmxax 2.0 dijo...

jajajajajajajajajaja!!!

sueldo etico!!!!

jajajajajaja ahghhhghggg!!!

cof cof cof

ejemmmm

perdon, solo basta que viaje a Antofagasta, y vera como ha cambiado mi ciudad....

El Simon Mazzet dijo...

Esas grúas son como jirafas que asoman su cabeza.

saqysay dijo...

Pensaba escribir mañana/
pero creo qe no tendre tiempo/
es por eso/qe tratare de ser breve....jijij...de lo contrario/no alcanzare a registrar mi comentario...

Donde yo vivo/aun se mantienen la arquitectura de antaño/aun la ciudad no ha experimentado grandes cambios/sólo en la ribera del lago/y eso qe en cuanto a poblacion ha crecido considerablemente...

Desde el jardin de mi casa/es posible ver/algunas vaquitas y caballos/pero creo qe no por mucho tiempo/x qe ya comenzaron a cortar algunos arboles/para dar paso a la construccion de villas/y condominos...
Más a dentro es impresionante la cantidad de casas/pronto llegara algún supermercado por aquí/espero qe no sea al frente de mi casa/eso sería una lata...

JaJaJa...menos mal qe sería breve!

Pelaokuranyi dijo...

Dificil el tema del progreso sobre todo en la comuna donde vivo Ñuñoa, hace un buen rato se construyen edificios de altura, mientras los que trabajan para el alcalde en materia de Constru... o sea los tipos que dan los permisos para construir dicen que está controlado que esta permitido construir en ciertas partes y lugares especificos, los opositores en la otra cara en los ultimos dias estan juntando firmas pa hacer un plebiscito diciendo segun ellos para que dejen de edificar y los que estan con el alcalde dicen que el escrutineo serviria solo para sacarlo del sillon, el sabado pasado en una feria que se coloca al lado de mi casa estaban por un lado los que estan con Sabat y por el otro los que siguen juntando firmas pa ese supuesto plebiscito al que quieren llegar.

Saludos.

mi blog dijo...

Hola Simón!
Yo al igual que Pelaokuranyi vivo en Ñuñork (entre Plaza Egaña y Ramón Cruz). Es cosa de darse un paseíto por allí y contabilizar la cantidad de edificios que se construyen: 5 al mismo tiempo!

Uno encima del otro, visto desde lejos las grúas-torres parecen enrredarse unas con otras, casi a punto de chocar.
Y tienen la desfachatez de colgar unos carteles que dicen tener
"la vista asegurada"

Asegurada al edificio del frente?

O con una vista espectacular al techo del supermercado??

Las constructoras demuelen las casas mas antiguas donde vivieron en el siglo pasado los padres juntos, con todos los hijos, los nietos, las nanas, el o los perros, el gato, toda la parentela, los que se dejan caer, el "invitado de piedra", el abuelito. O sea la familia completa.
Esto ya no se dá en las familias actuales, muchos matrimonios se separan al poco tiempo, los hijos se van a estudiar en otra ciudad o se van lo antes posible de la casa, la gente mayor suele ser dejada (por no decir botada) en asilos, tener una nana puertas adentro es un lujo que pocas familias de clase media se pueden dar.
Así las enormes casas de antaño le quedan grandes a las familias contemporáneas, en esos enormes patios y jardines son capaces de levantar 30 pisos en 6 meses.

En muchos casos viven ancianos,
los que son seducidos por las constructoras a vender su propiedad. Un negocio redondo que recuperan con la venta de 1 o 2 deptos.
Además está el factor de la seguridad porque la delincuencia empuja a la gente a querer vivir más seguro en un departamento con guardias, cámaras, alarmas, porteros, rejas, etc.

En Ñuñoa aparte de esta fiebre loca por construir edificios instantáneos (agregue agua + cemento y tendrá un lindo edificio al lado), está la construcción de una nueva autopista desde Vitacura por el norte hasta Av. Grecia por el sur, la cual cortará el sector de Irarrázaval con Américo Vespucio en 2. Esto es fuertemente resistido por todos los alcaldes de las comunas afectadas porque el gobierno ha dicho que desea hacer el trazado en superficie. Son 14 km. en total.

Hay un documental que dan de vez en cuando por Canal-13 cable, se llama: "Aquí se construye", que ilustra fielmente esta realidad.

En Europa está prohibido demoler construcciones históricas, pero acá no respetamos nada. Nos chantaron el Transantiago sin preguntarle a nadie, de la noche a la mañana se fueron para siempre las micros amarillas.
De a poco nos vamos quedando sin memoria, sin pasado.

Buen tema!
Saludos.

El Simon Mazzet dijo...

Hace unos años se construyo un gran edificio una cuadra enfrente de donde vivo, y me tapa la vista de la montaña, ahora para poder captarla, debo recurrir a grandes avenidas cercanas.